martes, 2 de mayo de 2006

Consecuencias

(Esta es una historia ficticia, no me gusta aclararlo porque creo que pierde chiste. Sin embargo muchas personas a las que no veo frecuentemente se enteran de mi debido a este blog y no quiero espantarlos. La verdad creo que mi historia esta muy ñoña.)

La ventana completamente abierta, el aire me pega en la cara directamente y hace que el sudor, frio de por si, me haga sentir de la chingada. No cumplia su función de cualquier manera, los cabezazos no paraban. Doy otro trago al asqueroso menjurge que traigo en la mano izquierda, el cual tampoco cumple su función.
Siento la cara empapada, no podia aun abrir los ojos, me llevo la mano a la cara y lo senti, lo sabia, esta vez, no era sudor. El putazo era inminente, obvio y anticipable. Me limpian la cara, por fin puedo ver.
Un hombre en una bata al que no reconozco me observa profundamente, tarde en reaccionar, ahora sabia bien quien era y que habia pasado. Me levanta cuatro dedos y me pregunta cuantos veo. Contesto que cinco, me observa y me pide que vea de nuevo, esta vez, los cuento con el dedo, uno, dos, tres, cuatro y al llegar ahi cuento el dedo gordo el cual no levanto. Insisten que no hubo daño cerebral, pero yo no cuento otra explicación que me hiciera contar un chiste asqueroso en un momento asqueroso. Al hombre le causo menos gracia de la que esperaba. Me dijo algo, no recuerdo que, pero no se vea nada contento.
Dos hombres se acercan a mi, me levantan, hasta este momento me doy cuenta de que ya estoy en una camilla. No me sentia para nada mal, el dolor no existia, no me podia mover sin embargo no sentia ningun dolor.
No recuerdo el trajecto, supongo que volvi a caer dormido, solo recuerdo despertar en un pasillo a toda velocidad. Una doctora se acerco y me puso una inyección, desperte completamente inmovilizado, me queria rascar la cara pero me habian amarrado las manos a la cama. Aun no se para que. Supongo que para que no me tocara la cara.
Entro mi familia con un doctor y dos personas más a las cuales no reconoci. Me preguntaron que habia pasado, me quede dormido antes del semaforo y supongo que lo pase en rojo y se estrellaron conmigo.
Toda la familia que venia en el otro automovil murio, les relataria el momento en el que me lo dijeron pero prefiero reservar esa parte para mi, fue demasiado como para revivirlo aqui. Les contaria sobre el choque, sobre el tiempo que estuve inconciente, sobre el numero de espectadores, sobre mi condición actual, sobre mi visita al funeral de la familia entera, pero es demasiado para mi. En este momento, aun debo cinco vidas y estoy dispuesto a cumplir mi obligación, pagar una a una.

4 comentarios:

SkyAlert dijo...

La historia no está ñoña, creo que todavía la puedes extender un poco más. Detallarla. Hay cosas que el protagonista no quiere contar, pero si las cuentas con dolor y logras transmitir ese mismo dolor sería perfecta. De todas maneras como está es muy original. Ojalá a mí se me ocurrieran esas cosas en lugar de lo que escribo usualmente.

Anónimo dijo...

Tmp creo q este ñoña, tmb creo q puedes extenderla, pero m gusto, mucho. Me encanta la forma en la q con los detalles vas metiendo a los lectores cada vez más en la mente del protagonista, llega un momento q hasta lo puedes sentir, pero la cortas muy rápido, sigue.

Anónimo dijo...

No hermano GRACIAS a TI sigue Perseverancia, Pasion, gracias a ti

Kix dijo...

Tienes razón, pierde chiste si aclaras que es ficticia, pero igual pasa con las novelas, sabes que es una historia inventada y de todos modos puede atraparte.

Tal vez lo que pudiste haber hecho es aclararlo al final, no sé... El tema me parece bueno!